26/2/17

La liquidación del PCE (27/12/2009)

Muchas veces, en el pasado, cuando hemos hablado del PCE, algunos camaradas no nos han entendido, han creido que hablábamos de un "animal mitológico", de una "entelequia" o de una quimera.

Naturalmente, el PC, el Partido Comunista de España, no es nada de eso. No es ni una Iglesia ni un sueño, es mucho más que todo eso. Pero para creerlo, en primer lugar hay que pensarlo y saber lo que es. Hay una Historia del Partido, es la historia oficial que aparece en los libros de historia y en las tesis doctorales. Pero hay otra historia "real" que no siempre coincide con la oficial. Es la que se ha pasado de generación en generación, es la que se ha aprendido en medio de la lucha, en la afiliación, en la simpatía, más allá, en la militancia y el compromiso. Esa es la historia que no puede traicionar el PCE. Por eso, cuando nosotros hablamos del PC, del Partido Comunista de España, nosotros no hablamos de libros de historia o de brillantes estudios académicos; nosotros hablamos de los hombres y mujeres que, cada día, han dado y dan su vida por este partido. Eso es lo que nos interesa. Y todo lo demás está bien, es informativo, pero no mueve montallas, ni dimana voluntades, no ejerce una influencia de cambio en cada hombre y mujer, en definitiva, no interesa, llena el vacío pero no mueve nada.

Por eso, decimos con naturalidad, con confianza, este Partido no morirá. Cualquiera que sea el compromiso al que ha llegado el "centro" del Partido, cualquiera que sea el putrefacto acuerdo que haya hecho de espaldas a los militantes. Con naturalidad, nosotros podemos afirmar que este Partido no morirá.

El "centro" es, por definición, cobarde, huidizo. Pospone los asuntos, se refugía en compromisos. El Partido está hecho para que, algún día, no haya centros, ni izquierdas, ni derechas, no haya diferencias de clase, ni desigualdades, ni brechas de ningún tipo, ni Estados, ni explotaciones de ningún tipo. Pero, mientras haya un centro y una organización, tendremos que habérnoslas con estas realidades.

El "centro", a esta agrupación de Villaverde Bajo, le ha puesto un nuevo envite. Después de haber demostrado por activa y por pasiva nuestro compromiso con los vecinos de Villaverde, con las instituciones municipales de Villaverde, después de haber colaborado con los vecinos y vecinas de este distrito, más allá de su color político, uniendo a la izquierda (contando con IU, a pesar de que IU no contaba con nosotros), después de habernos comprometido con el PCE y haber hecho causa común con su dirección, el PCE ha decidido (a través de su dirección de Madrid) no seguir ayudándonos económicamente en el mantenimiento de nuestro local de Villaverde Bajo.

Ese local, ahora, está condenado a su cierre. Lo que, sin duda, llenará de satisfacción a las hordas neofascistas que, en los últimos meses, lo han venido atacando.

Pero, como quiera que sea, nuestros camaradas, acometen con serenidad este nuevo desafio. Se trata, ni más ni menos, de un nuevo desafío, para la organización, para nuestro Partido, para el PCE, para nuestra ideología y para las organizaciones de la clase obrera. Y como los anteriores desafíos, este también lo superaremos, y con nota.

Preguntad en el barrio de Villaverde, tanto en Villaverde Bajo como en el Alto, en los Rosales y en Ciudad de los Ángeles, quién es el PCE. Os responderán que nosotros. Preguntad qué comunistas han hecho y están haciendo cosas por el barrio, se están comprometiendo con los vecinos, están dinamizando social y culturalmente el barrio, y os dirán que nosotros. Primero en la Asociación de Vecinos Pueblo Unido, luego en la Asociación de Usuarios de la Biblioteca Pública María Moliner (biblioteca en cuyo origen el movimiento vecinal jugo un papel "decisivo"), en el colectivo de poesía del distrito, en la Plataforma por la Dignidad del Sur, con nuestras marchas reivindicativas por el barrio, etc., etc., esta ha sido una agrupación comunista que, no sólo no ha muerto, sino que ha demostrado su utilidad y servicio a los vecinos y vecinas. Y qué hemos pedido a cambio. Nada, excepto respeto, nada, excepto libertad para seguir haciendo nuestra labor. Y ahora parece que el PCE (de la dirección de Madrid) no está muy de acuerdo con lo que hemos hecho. Ellos sabrán lo que hacen. Nosotros, en todo caso, sí que sabemos lo que hacemos. ¡REVITALIZAR AL PARTIDO COMUNISTA! Y expulsar a los liquidadores. Seguiremos unidos y en la brecha.

Benito G.ª PedrazaPost-Scriptum: El verdadero "centro" es IU, que ya ha ahogado completamente al PCE.