13/1/09

Diamante nacional vs Campeón nacional








La estrategia del “diamante nacional” o de las ventajas competitivas de la nación no tiene nada que ver con la del “campeón nacional”. La estrategia de los “campeones nacionales” se basa en una concepción estatificadora de la economía, que pretende desarrollar industrias junto con una clase empresarial aleccionada, con el fin de galvanizar la sociedad, reducir el paro e incentivar el consumo, dando pie a un uso político del susodicho sector, entrando en juego las influencias y la corrupción. A los señores (y señoras) que apadrinan esta ideología no les importa que la historia no les haya dado la razón, que esta gestión empresarial se haya demostrado nefasta y que la globalización y transnacionalización de los sectores, justamente, vaya en el sentido contrario, de reducir el peso de las fronteras, distribuir internacionalmente el proceso productivo y potenciar el intercambio internacional de bienes y servicios.

La estrategia del “diamante nacional”, al contrario que la otra, promueve la ventaja competitiva de un sector y de la industria del país, acelera los intercambios económicos con otros países y da ejemplo de excelencia y laboriosidad [estimula la emulación y el esfuerzo] al resto de los conciudadanos y empresas transnacionales. [Sin recurrir a soluciones mágicas ni razonamientos confusos].

Post-scriptum: la idea de incentivar el consumo está bien, "pero no a cualquier precio". Si se industrializa un país, a costa de empobrecer a la masa de la población, no es un buen negocio. Si se quiere tirar del consumo, tírese de la industria, pero favoreciendo la iniciativa privada.